viernes, 17 de diciembre de 2010

DISCUTEN SU AUTORIDAD. Lc 20,1-8.

20 1 Uno de aquellos días, mientras enseñaba al pueblo en el templo anunciándoles la buena noticia, se presentaron los sumos sacerdotes y los letrados con los senadores
2 y le hicieron esta pregunta:
- Dinos con qué autoridad actúas así; o sea, ¿quién es el que te ha dado esa autoridad?
3 Jesús les replicó:
- Os voy a hacer yo también una pregunta. Decidme:
4 el bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o cosa humana?
5 Ellos se pusieron a deliberar: si decimos "de Dios", dirá: "Y ¿por qué razón no le creísteis?;
6 y si decimos, "cosa humana", el pueblo entero nos apedreará, convencido como está de que Juan era un profeta.
7 Y le contestaron que no lo sabían.
8 Entonces Jesús les replicó:
- Pues tampoco os digo yo con qué autoridad actúo así.


EXPLICACIÓN.

1-8. Intervención de las tres categorías que formaban el Consejo (1). Los que fundan su autoridad en la legitimidad jurídica piden a Jesús credenciales jurídicas de su misión: no reconocen otro fundamento (2).

Réplica: Juan Bautista no tenía misión jurídica; ¿puede decirse por esto que su misión no era legítima? ¿Está Dios ligado a las estructuras? (3s). Miran sólo a su conveniencia. El pueblo ve en el Espíritu que inspira al profeta la autoridad de Dios; cuánto más en Jesús, que posee la plenitud del Espíritu (3,22) (5-7).

Ante la mala fe, Jesús no responde (8). Las autoridades religioso-políticas buscan solamente conservar su posición de poder y se niegan a reconocer la acción de Dios en la historia.

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